34688

 

IV.- LA POBREZA MINORIDAD

1.-  La inspiración: Fundamentación teológico-espiritual.

a) Pobreza-minoridad y primado de Dios.

En la segunda Regla capítulo 6 se hace un himno a la pobreza. Si se compara con la primera Regla, capítulos 22 y 23, se observa que lo que dice de Dios, se aplica en la segunda Regla de la pobreza.

Es altísima pobreza, santísima pobreza. Jesús ha tomado la forma de siervo, de pobre. La pobreza es una persona. Es Cristo-pobre. La pobreza no es una virtud de renuncia ascética y liberadora. Es una "vía real" para acceder a Dios. Más que virtud moral es casi teologal.

La pobreza es lo único necesario porque Dios es lo único necesario.

b) Teología y espiritualidad de la pobreza-minoridad.

En el capítulo sexto de la segunda Regla se dice: "Esta es la excelencia de la altísima pobreza, la que a vosotros, mis queridísimos hermanos, os ha constituido en herederos y reyes del reino de los cielos, os ha hecho pobres en cosas y os ha sublimado en virtudes. Sea ésta vuestra porción, la que os conduce a la tierra de los vivientes. Adheridos enteramente a ella, hermanos amadísimos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, jamás queráis tener ninguna otra cosa bajo el cielo" (2R 6, 4-6)

  • El seguimiento de la pobreza y humildad de Cristo. Es el objetivo a seguir. Poder vivir como peregrinos y extranjeros.

No es un voluntarismo ascético; tampoco es una conducta para ir en contra del desequilibrio social o eclesial. La pobreza nace de la contemplación de Jesús en nuestra historia y se dirige al seguimiento de Cristo. Francisco no se hizo pobre por amor a la pobreza, como si esta tuviera sentido en sí misma. 

  • Como peregrinos y extranjeros (cf. 1Pedro 2, 11). Es la experiencia de los patriarcas y del pueblo en el desierto. Toda forma de apropiación rompe la comunión. También la comunión con Dios. No se apropien de cosas o lugares.

Significa tener libertad para el camino. En 1R 22, 25 se dice: "Por eso, todos los hermanos estemos muy vigilantes, no sea que, so pretexto de alguna merced, o quehacer, o favor, perdamos o apartemos del Señor nuestra mente y corazón"

  • La porción que conduce a la tierra de los vivientes. Es una visión escatológica. Ser pobres nos mantiene despiertos y con nostalgia del reino futuro y nos da el reino futuro.

¿Qué papel juegan los textos de la providencia? (Mirad los lirios del campo y las aves del cielo). Esta cita no se encuentra entre los textos que utiliza para fundar teológicamente la pobreza. La funda en la fraternidad y el trabajo para conseguir el subsidio. La limosna sólo viene a tapar vacíos.

2. La praxis de la pobreza-minoridad franciscana. En un primer lugar es

  • renuncia a los bienes. Dejar atrás el sentido de la vida basado en el tener. Las CC.GG 8,1 hablan de el uso de los bienes en dependencia de los superiores.

  • El trabajo es visto como un servicio y un medio de subsistencia; de presencia y de inserción en medio de la gente. (2R 5). Es una gracia: la gracia de trabajar. Es el medio ordinario para lograr lo necesario para la vida.

  • Trabajo con calidad humana. Deben hacerlo fiel y devotamente. (cf. 2R 5, 1).

  • Se ha de integrar trabajo y primado de Dios: el trabajo no apague el espíritu de oración y devoción, a cuyo servicio deben estar las demás cosas temporales (1R 5, 2).

  • Ha de integrar la minoridad. No se debe estar por encima de los demás. Deben buscar servir y no dominar (cf. CC.GG. 67, 1). No hay un trabajo que defina la identidad franciscana. Sirve para vivir la comunión con los hermanos. Está al servicio de la fraternidad. Debe hacerse respetando la vida fraterna (art 79, 1 de las CC.GG). El trabajo que se acepte debe estar en función de la pobreza. No debe existir relación trabajo-capital, enriquecimiento (cf. art 82, 3, que habla de que no se acumulen bienes y de que se cuide de los pobres).

  • La austeridad de vida. Los hermanos deben conformarse con lo necesario par vivir. 

1 Tim 6, 8-10dice: "Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso. Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición. Porque la raíz de todos los males es el afán de dinero, y algunos, por dejarse llevar por él, se extraviaron en la fe y se atormentaron con muchos sufrimientos".  No se fija en el pauperismo de los mendigos o en ciertos radicalismos. En la fraternidad se satisfacen las necesidades. Pero hay que reducirlas al mínimo. Vivir la vida con austeridad. Renunciar al derroche, al uso consumista de las cosas. 

  • Compartir los bienes con los pobres. Tener más para compartir. 

Dios es el gran limosnero que reparte las cosas a los hombres. Se pierde el derecho a las cosas cuando hay alguien más pobre. La limosna es restituir las cosas a los pobres que son sus dueños verdaderos. En vez de decir ¿hasta cuánto puedo tener? habrá que decir ¿hasta cuánto puedo renunciar?

  • Renuncia a toa forma de poder o de preeminencia. Cristo no tiene poder. Es una visión radicalista. Los artículos 64-66 de las CC.GG. dicen que los hermanos han de ser pobres y humildes; como los pequeños de la sociedad.

  • Reserva frente al dinero. Francisco lo prohíbe drásticamente. El dinero crea nuevas formas de marginación. El nuevo pobre ya no tiene ni pan. "No podéis servir a Dios y al dinero". Las CC.GG. dicen que los hermanos usen el dinero como conviene a siervos de Dios y a seguidores de la pobreza. En el art 8, 3 de dichas constituciones se dice que los hermanos, "a ejemplo de Cristo, se gocen cuando conviven con personas viles y despreciadas, con pobres y débiles y enfermos y leprosos y los mendigos junto al camino" (cf. 1R 9,2)

  • La no apropiación. "No se apropien nada para sí, ni casa, ni lugar, ni cosa alguna" (2R 6, 1)

3. El modelo franciscano de pobreza. A lo largo de la historia se han dado diversos modelos de pobreza. Veremos brevemente el modelo ascético-espiritual, el antropológico-social y el franciscano.

El modelo ascético-espiritual tiene estas características:
- renuncia personal a los bienes para ponerlos en común.
- usa de los bienes en dependencia de los superiores (con el permiso de ellos)
- es una ascética individual: un uso austero de las cosas y un máximo de desapropiación espiritual.

Justificación teológico-espiritual. Es un medio ascético de liberación interior. Es una espiritualidad de la pobreza basada en las Bienaventuranzas de Mateo. Precisa un desprendimiento interior. Es un medio para el anuncio del reino.

Es el modelo que más se da en las órdenes religiosas y es el que sigue el Derecho Canónico. Lo sigue el monaquismo tradicional. Se justifica también en los sumarios de los Hechos de los Apóstoles: Lo tenían todo en común... No había pobres. Pretende liberarse para estar atento a los bienes superiores: la contemplación, el servicio a los pobres, la diaconía... siguiendo a Cristo pobre. Es una renuncia individual. 

No define la pobreza con referencia a los pobres (esto no quiere decir que esas órdenes no se hayan preocupado de los pobres). Esto entraña una unilateralidad y algunos riesgos

-> se reduce la pobreza a actitudes interiores; 
-> hay una tendencia a vivir la pobreza en formas puramente ascéticas, al margen de los sociológicamente pobres.
-> existe una gran contradicción: la renuncia se hace en favor del convento, de la institución, lo que le causa una "crisis de prosperidad".
-> resulta un comportamiento de cierta dureza con respecto a los sociológicamente pobres.

El modelo antropológico-social. Señalamos las siguientes características:
-- renuncia personal y colectiva.
-- reducción de necesidades al máximo, tratando de compartir con los pobres.
-- se busca un máximo de desapropiación interior.

Se basa en las bienaventuranzas de Lucas. Es un modelo es seguido por pocas instituciones. Se destacan los movimientos pauperísticos del medioevo y algunas reformas franciscanas. En las últimas décadas también ha sido adoptado por las nuevas fraternidades, como las surgidas de la "Teología de la liberación".

No se encuentra ninguna referencia de ella en el Derecho Canónico.

Riesgos:
-> reducir todo a la praxis.
-> se da una reducción sociológica de la pobreza.
-> se olvida la originalidad del evangelio: no sólo pan compartido, sino transformación interior y Espíritu Santo.

Modelo franciscano. Es un camino un poco intermedio y consigue unir ambas.

Francisco tiene dos experiencias: el encuentro con el leproso y el encuentro con el Crucificado, pobre y humilde. No se puede separar el espíritu y la forma de vida; pobreza personal y comunitaria (siempre en favor de los pobres).

No se debe hacer del trabajo un medio de capitalización. Se procura reducir al mínimo las necesidades.

La pobreza es un medio para experimentar la soberanía de Dios sobre nuestra vida.

Se intenta transformar la realidad según la norma de las Bienaventuranzas de Mateo.

La pobreza también es un fin para Francisco: es el amor de su vida; la esposa de Cristo.