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III.- LA FRATERNIDAD
Todos en la Iglesia hablan de fraternidad, pero no todos se refieren a lo mismo. Para nosotros es determinante la dimensión psico-afectiva. 1. La inspiración: Fundamentación teológico-espiritual. La regla no dice nada, pero supone una fraternidad. La fraternidad no necesita ser justificada. Al final de su vida Francisco dice: El Señor me dio hermanos.
Francisco pierde al padre terreno y gana al espiritual. Todas las cosas le fueron devueltas como hermanas. No son sentimentalismos. Sólo puede ser hermano quien acepta ser hijo, ser amado gratuitamente, quien se fía de Dios como Padre. Eligió el término hermano para honrar la paternidad de Dios. Todos vosotros sois hermanos. No llaméis padre a nadie sobre la tierra. (Mt 23, 8-10)
Lo que funda nuestra condición de fraternidad y de hermanos menores es el servicio. En los capítulos 4-6 de la primera Regla se señalan los servicios fraternos que se fundan en Cristo siervo. Todos son hermanos y siervos, especialmente los que mandan. La minoridad es la base de la fraternidad. Francisco renuncia a toda clase de poder.
Todos los textos del radicalismo evangélico se encuentran en las reglas de Francisco. Se exceptúan solamente los que hacen referencia a los eunucos y a las manos y pies cortados. Francisco quiere que el hermano ame a su hermano más que una madre ama a su hijo.
Francisco nos muestra su experiencia de Dios especialmente en sus oraciones. Sobre todo en las "Alabanzas al Dios Altísimo", que es su Te Deum particular. Allí alaba a Dios como "Sumo Bien", porque se ha despojado de sí mismo para manifestarse como com-pasión hasta entregarse en la cruz. Y el motivo es porque es el Dios vivo y verdadero. Dios se hizo hombre no en razón del pecado, sino para hacer al hombre partícipe de su bondad. Esta idea impregna toda la teología de Bonaventura y Duns Escoto. Las constituciones fundan la fraternidad en la semejanza de la Trinidad: Como hijos del Padre celestial y hermanos de Jesucristo en el Espíritu Santo, los hermanos, siguiendo la forma evangélica revelada por el Señor a san Francisco, viven vida fraterna en común y se aman y cuidan recíprocamente con mayor diligencia que una madre ama y cuida a su hijo carnal (art 38). a) Desde
toda la eternidad coexisten Padre, Hijo y Espíritu Santo. Son igualmente
misericordiosos. b) Las tres Personas divinas son distintas para poder entregarse una a la otra y estar en comunión. Los hermanos, igualmente, se realizan en el dar. Se definen en relaciones de amor. c) Cada Persona divina mora en la otra y se deja penetrar por ella como expresión del amor. Se abre como expansión que quiere crear con los hombres. La fraternidad franciscana no es un ghetto. Está abierta a la Iglesia, a los pobres, al mundo. Irradia fraternidad. 2. La praxis de la fraternidad franciscana a) A nivel organizativo-social El vocabulario. Tres son los término que usa Francisco en sus escritos para designar al grupo de los hermanos menores: fraternitas, ordo y religio, y con esta frecuencia estadística: 13 veces la palabra religio (religión); 3 veces ordo (orden) y 10 veces fraternitas (fraternidad). La palabra ordo la utiliza en el pasaje de la Verdadera Alegría, donde aparece como una descalificación. En la segunda Regla 7,2 aparece también la palabra ordo, pero parece una corrección legal de la curia romana. El término religio se refiere a los que hacen la profesión de los consejos evangélicos (además de monjes y canónigos). Este término se usa menos a medida que la fraternidad se organiza. Esto pone en evidencia el empeño de Francisco de defender la originalidad de su proyecto cuando aparece amenazado por la intención de la curia romana de asimilarla a formas ya conocidas. Se aprecia una cierta tendencia de Francisco a asociar a la autoridad el término fraternitas. Podemos pensar que, teniendo en cuenta la primitiva normativa de Francisco sobre el ejercicio de la autoridad (cf 1R 4-6), que el término acude espontáneamente y por asociación a la mente del santo al hablar de la autoridad, porque ve allí una particular amenaza a su ideal de relaciones fraternas e igualitarias entre los hermanos, por ser allí donde puede hacerse más viva la tentación del poder y del prestigio, y con ello la distinción de clases y status, la jerarquía, la organización vertical y la relación de dependencia. Francisco viene a recordarles a los Ministros que lo son de una fraternitas (nunca habla de Ministros de la orden), y por ello también y en estos mismos contextos, les llama ministros y siervos, colocando su autoridad en línea con el servicio fraterno y de menor, y no con el poder, la dignidad, o el status jerárquico. Lo que es y entraña la fraternidad. Conocemos los puntos de referencia de Francisco, especialmente la familia natural. No quiere fijarse en otros grupos de hermanos ya constituidos, como los pauperísticos. Los puntos que definen la fraternidad según san Francisco son:
Este espíritu viene recogido en CC.GG. 40-41. No existe una relación padre-hijo o superior-súbdito. No se funda en la reivindicación de derechos, sino en la propia entrega. Hay corresponsabilidad; se responde del otro; se es fiel al otro; funciona la corrección fraterna, que corresponde a todos los hermanos por igual (cf. 2R 7); la obediencia mutua entre todos los hermanos; el discernimiento como derecho y deber de todos los hermanos sobre mí y sobre el caminar común. Por lo que Francisco, tan cautivado por la fraternidad, no tipifica las relaciones entre sus frailes en las de los hermanos en el marco de la familia, sino en el amor de la madre, más aún, mayor que el de una madre, es decir: la relación más emotiva y la actitud más oblativa, y señala las exigencias que sostienen la vida fraterna con verbos tan maternos como amar y nutrir.
Esta igualdad fundamental de los hermanos, como expresión de la condición de fraternitas de la Orden de los menores, encuentra múltiples concreciones en el proyecto de vida de san Francisco, que hacen que la igualdad no sea un ideal abstracto, sino un principio organizativo y social.
La unidad e la orden no esta en tener un solo General, sino de la unión de los hermanos entre sí de calidad humana y evangélica. Reclama lo psicoafectivo. Está hecho de fraternidad, cercanía, amistad; supone lo espiritual; esto constituye un objetivo a alcanzar.
El voto de obediencia crea una asimetría. La fraternidad tiene que integrarse con la obediencia. Con problemas prácticos y jurídicos. La solución ha de venir por vías de discernimiento. Tiene una idea de la autoridad como servicio y no como poder. Rebaja la autoridad y radicaliza la obediencia (mientras no vaya contra el alma o la regla). Desacraliza la autoridad como proveniente de la autoridad de Dios. Son ministros y siervos. No es una dignidad ni una forma de poder. Es un servicio (ministro) a la comunidad.
A más estructuras menos calidad de relación entre los miembros de un grupo. Por eso en la fraternidad franciscana, lo impersonal sirve a lo personal. Se excluyen estructuras pesadas. Se priman las estructuras psico-espirituales. La regla es un modelo. En ella se dejan en alto muchos puntos. Los ministros quisieran que estuviera todo determinado.
La fraternidad no es fundamentalmente un grupo de trabajo, con una finalidad precisa. El primer objetivo es estar juntos, ser hermanos. No hay ningún quehacer específico que determine el ser de los hermanos (cf. 1R 16). La tarea prioritaria es hacer más hermanos. b) Características principales de la fraternidad franciscana
De cada uno y con cada uno. Sólo es posible vivir el radicalismo cuando se radicaliza el sentido personal y recíproco de en dar y en recibir. Que cada uno manifieste al otro su necesidad. Pedir y dar y dejar en libertad. El que pide no reclama y el que da no impone.
No es posible la fraternidad ni crece allí donde la igualdad no es vivida por la mayoría (que quiere cargar con más que los demás)
Al ejemplo de Cristo siervo. Lávense los pies unos a los otros. Servicio mutuo en aras de la fraternidad. Todos son hermanos y menores, aunque desempeñen cargos. Esta es la obediencia de nuestro Señor Jesucristo.
Ejemplifica con enfermos y conflictivos. En la Admonición 24 dice: Dichoso el siervo que ama tanto a su hermano cuando está enfermo y no puede corresponderle como cuando está sano y pude hacerlo. No sirve para ser santo ni para llevar adelante obras. El fin consiste en ser hermanos. Por eso los enfermos y los difíciles, los débiles... deben ser los preferidos de la fraternidad. La fraternidad habrá de discernir su comportamiento con respecto a ellos.
No se trata nada ideal y maravilloso. Es el lugar donde se manifiesta nuestro egoísmo y nuestra pobreza personal, donde se manifiestan todas nuestras pobrezas. Proyectamos sobre el otros nuestra propia incapacidad. La vida se mide en la aceptación de lo real sin escapismos. Uno de los mayores enemigos de la vida de fraternidad es el "ideal perfecto", el perfeccionista. La verdadera fraternidad es don y tarea.
Nos une la común convocatoria. En una utopía más del ideal de Francisco. (cf. Carta al Hno León y la cuarta Carta a Inés de Praga).
No es autosuficiente. No es un ghetto. Pertenece a todo lo que la excede: la iglesia, los pobres, el mundo (CC.GG. 87, 1: Toda la Fraternidad, esto es, la Orden, la Provincia y la Casa, así como todo hermano, no vivan solamente para sí, sino que deben ser útiles a los demás, buscando tener con todos los hombres la misma comunión fraterna que ellos cultivan entre sí). Se vive en la comunión local: sujetos a los pies de la Santa Iglesia. Enviados como hermanos para hacer hermanos. Mediante la llamada a la penitencia, a la paz, a la acogida. (1R 7, 14: Y todo aquel que venga a ellos, amigo o adversario, ladrón o bandido, sea acogido benignamente). Sin miedo y sin infundir miedo (Cf. CC.GG. art 51 y 87); con actitud copiada de las bienaventuranzas (cf CC.GG. art 68) sean mansos y humildes.
Según las CC.GG. 71, afirmen el ser sobre el tener; eviten el derroche consumista por las cosas; tengan sentimiento de respeto a la creación. La ecología es una obligación de primer orden.
3. El modelo franciscano Desde el origen el franciscanismo es comunitario. Hay tres modelos de vida religiosa (hablando de formas puras. También hay infinidad de formas mixtas) en la Iglesia. a) Modelo monástico canonical.
b) Modelo apostólico caritativo. Se da especialmente después del nacimiento de los Jesuitas.
c) El modelo franciscano
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