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San Francisco dejó indicada en la Regla de los Hermanos Menores, capítulo XII, que está dedicado a "Los que van entre sarracenos y otros infieles"

"Aquellos hermanos que quieren, por inspiración divina, ir entre sarracenos y otros infieles, pidan para ello la licencia de sus ministros provinciales. Pero los ministros no otorguen la licencia para ira sino a los que vean que son idóneos para ser enviados".

Los Franciscanos de Valencia quieren que se mantenga el espíritu misionero de sus frailes. A pesar de que son muchos los trabajos y ocupaciones a realizar aquí, quiere siempre dejar abierta la opción de los que quieren ir a tierra de infieles.

Por ello va enviando todos los veranos a algunos religiosos para que ayuden a nuestros misioneros y conozcan su trabajo y vida en la selva amazónica en las riberas del río Ucayali (Perú). Entre otros, han viajado para ayudar a los misioneros durante uno o más veranos los hermanos Lluis Oviedo, José Juan Sáez (verano 98), Miguel Sempere (verano 99), José Antonio Jordá (veranos 98 y 99)

Cuatro franciscanos, los hnos. Fernando Hueso y José Juan López, que ya han terminado el ciclo educativo, y dos estudiantes de teología, hnos Miguel Albiñana y Luis Arrieta, viajaron durante el verano del 2000 a Perú para ayudar a nuestros misioneros.

Salieron el 26 de junio rumbo a Lima. Allí fueron acogidos en el Centro Misional que tienen los franciscanos para que se les preparara para ir a la selva.

Boda celebrada en Orellana. Foto delante de la casa donde se habían celebrado reuniones de la misión.

Misión popular de Contamana. Contamana es una ciudad de unos 6000 habitantes, que se encuentra en plena selva amazónica. Está situada junto al Ucayali, río que forma el Amazonas al unirse al Marañón ya cerca de la frontera con Brasil. En Contamana el río tiene más de un kilómetro de ancho. Como los meses de julio y agosto son allí meses de estación seca, el nivel de las aguas ha descendido unos 8 m con respecto al nivel que alcanza en la época de lluvias.

Hasta hace poco el río era la única vía de comunicación. Hoy tiene un pequeño aeropuerto que permite que operen avionetas. Pero está totalmente incomunicado por carretera. La gente vive trabajando con los madereros, o se dedican a la agricultura y a la pesca.

Grupo de gente que ha acudido al final de la misión en la iglesia de Orellana. En la primera fila se distingue al Hno Fernando.

Fernando y Miguel han ido a Contamana para ayudar a los hermanos Faustino Zapico y Antonio Soriano. El primero de julio salieron en avión de Lima hasta Pucallpa. De allí marcharon, al día siguiente, en una avioneta a Contamana. Con ellos llegaron también cuatro religiosos españoles hermanos de La Salle, del distrito de Valladolid y un profesor seglar vinculado a grupos apostólicos de la Salle.

El Hno. Fernando con unos niños en Orellana. Apenas se puede ver el río Ucayali al fondo.

Después de recorrer un poco el pueblo y sus alrededores se les explica en qué va a consistir la ayuda que deben prestar. Se han planeado unas misiones populares que iba a dirigir el Sr. Obispo del Vicariato de Requena. Pero monseñor Víctor de la Peña es muy mayor, se ha puesto enfermo y no puede ir. El Hno Faustino es el que les da las directrices, les entrega el material que han confeccionado y los carteles para pegar por el pueblo.

Se reúnen también con la gente de grupos vinculados a la parroquia. Se dividen en 9 equipos. Cada equipo está formado por un un religioso y varias personas de de allí y se distribuyen los barrios de la ciudad. También tienen su equipo el Hno Antonio Soriano y una religiosa de las que están trabajando allí.

El Hno Fernando bautizando a unos niños en Orellana

Por espacio de tres semanas por las tardes, de 7 a 8, tienen una reunión por los barrios. Hay catequesis de bautismo, de confirmación y de matrimonio. Al final se tienen los bautizos en los mismos barrios. En la eucaristía de clausura, en la parroquia se tienen las confirmaciones y las bodas.

Misión popular de Orellana. Este pueblo es muy parecido a Contamana. Está situado río abajo. Hace falta un día de barco para llegar a él desde Contamana. Esta misión era asistida por el Hno Ramón Palací, que se encuentraba enfermo en su pueblo, en Cocentaina (Alicante), pero que ya ha vuelto a su querida misión. Cada dos semanas se desplaza uno de los hermanos de Contamana para celebrar la eucaristía y ver como va la catequesis que llevan a cabo las mismas gentes del pueblo ya instruidas. Durante este verano ha acudido un franciscano que hace de párroco. 

Terminadas las tres semanas de misión en Contamana subieron a la barca del Sr. Obispo y se trasladaron a Orellana. Aquí se sigue el mismo esquema, se distribuyen en 7 grupos (no está el Hno Antonio ni la religiosa). Pero aquí el tiempo ha tenido que ser de dos semanas.

Misión de Mazamari. El mismo día 1 de julio los hermanos José Juan y Luis Arrieta marcharon a Mazamari. Más de 12 horas de viaje en autobús. Este pueblo está situado en lo que se llama selva alta, ya no es zona que se inunda cada año y se puede ir por carretera. Es una región muy empobrecida por el terrorismo en estos últimos años. El P. Joaquín Ferrer ha construido una "Aldea del niño", que lleva el nombre del misionero "Junípero Serra", una inmensa obra de acogida de los niños huérfanos nativos que no tienen quien les cuide, para darles una educación y un plato para comer.

El Hno Lucho con una religiosa a las puertas de la "Aldea del niño"

El P. Ferrer y el Hno Luis Arrieta compartiendo la mesa.

El hermano Luis Arrieta es natural de Mazamari. El P. Ferrer fue quien le acompañó en el discernimiento de su vocación y procuró que pudiera seguir estudiando, para lo que se trasladó a Valencia. 

El hermano Lucho Arrieta acompañó a los alumnos de primero de bachiller en su experiencia en Asís, tenido durante la semana de Pascua. Fueron a Mazamari, para ayudar al hermano Joaquín Ferrer, antiguo profesor de este colegio. Tiene una herida en el pie que le impide casi toda actividad.

Comenzaron por reunirse con el P. Ferrer y con las 6 religiosas de una congregación franciscana que trabajan en este pueblo. Les marcaron unos trabajos para el tiempo que permanecieron allí: por las tardes acudían a apoyar el estudio de los muchachos de la "Aldea del niño"; los jueves llevaban un grupo de niños a la eucaristía; ensayaron cantos para esas eucaristías; los domingos acudían a Pauliali, un pueblo cercano para celebrar la Palabra. José Juan se encargó de las catequesis de comunión y Lucho de las de bautismo.

Durante el tiempo que estuvieron allí, a final de julio, se celebran en Perú las "fiestas patrias" que son vacación escolar. Durante esos días reunieron a los niños en la plaza para organizar juegos con los niños y reuniones con los jóvenes.

Terminado este tiempo precioso de experiencia misionera regresaron a Lima. De allí salieron el 22 de agosto hacia Madrid y Valencia.

Gente que ha acudido a celebrar la Palabra en Pauliali

Celebración de la Palabra en Pauliali