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Si tú quieres, tu vida pasará a ser servicio del Señor y de los hermanos y hermanas por los caminos que él indicará en su momento. El nuestro es el camino del Evangelio, de Jesús de Nazaret, porque Francisco de Asís así lo intuyó y vivió, y porque así se nos sigue revelando hoy en día. Quizás también tú te sientes atraído por la fuerza del Evangelio y por una de sus testigos mas fascinantes como es Francisco. Es importante que des el primer paso: los otros ya se sucederán tras él. Lo importante es ponerte en camino y comenzar.

La mejor respuesta que puedes dar es la tuya. Lo importante es que sepas decir como el profeta Samuel: "Habla, Señor, que tu siervo escucha" y también como María: "Sí, hágase".
Pero cuidado: no comiences a vender tus muebles y a dejar el alquiler antes de haber pedido el parecer de gentes experimentadas. Un día podrás hacerlo, pero esa decisión hay que prepararla...

¿Cómo? A través del diálogo con un hermano y también por medio del contacto con fraternidades concretas.

Tras estos primeros contactos, seguramente te habrás hecho una idea más ajustada de lo que significa ser Hermano Menor en nuestros días. Por ello, si sientes que el Señor te sigue impulsando a abrazar este estilo de vida, entonces estarás interesado en conocer como se inicia uno a la vida religiosa franciscana. 

Ésta se desarrolla en tres momentos importantes hasta que el compromiso se hace definitivo. Las etapas son: 

El postulantado

El noviciado.

La profesión temporal.

Estudios teológicos.

Experiencia misionera. Todos los años algún hermano va a acompañar y a ayudar, durante un tiempo, a los hermanos misioneros. Te presentamos la experiencia tenida por cuatro hermanos jóvenes que marcharon a Perú para que esta experiencia les ayudara a afianzar su vocación franciscana.

En ellas encontrarás la dirección de algunos hermanos con los que te puedes poner en contacto para conseguir más información o para cualquier cosa que necesites.

Estamos añadiendo una sección donde te proponemos diversa información que te ayudará a conocer y comprender la vida religiosa y franciscana:

Para que te informes En este apartado te aportamos unos interesantes temas de estudio sobre la identidad franciscana; te presentamos unos textos escogidos de espiritualidad franciscana; te informamos del trabajo de los hermanos; y te hablamos de los proyectos misionales de los franciscanos. Además te proponemos un

Curso de vocación franciscana por correspondencia. Esperamos te ayude a discernir tu vocación. Completaremos todas las lecciones en breve.

Discernimiento.

La Iglesia utiliza la palabra discernimiento para el proceso de tomar decisiones a la luz del Evangelio. Cuando un hombre se cree movido por el Espíritu para buscar entrar en nuestra fraternidad, se le invita a pasar por un período de discernimiento.

Dejarse invadir por Dios. El discernimiento empieza con la oración personal profunda. No se trata de imaginación ni de fantasía. La soledad, la Eucaristía, la Liturgia de la Iglesia son los lugares adecuados para el discernimiento franciscano. Apúntate, haz un retiro y lee. En estas páginas encontrarás las direcciones donde puedes acudir.

Profundiza en tu interior. Necesitas un director espiritual para este tipo de discernimiento.  Un fraile será la persona adecuada para compartir los detalles de tu jornada. Escribe una especie de diario lo que te vaya ocurriendo. Te servirá para hablar luego con tu director espiritual.

Déjate invadir por los demás. En el período de discernimiento es importante dejarse involucrar por la misión de la Iglesia. Analiza sus trabajos y ministerios. Mira si ves que es algo que te interesa y te concierne, y reflexiona sobre tu experiencia con otros que, como tú, están en período de discernimiento, y espera pacientemente. Dios no mueve el corazón sin dar la gracia para responder.

Para este discernimiento no dudamos en recomendarte el Curso de vocación franciscana.