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Apunte 15. El diálogo con otras religiones: un camino franciscano |
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1. Diálogo: explicación del término y reglas básicas1.1. Explicación de términoEl diálogo es una comunicación progresiva, recíproca, en el plano de la relación, de las ideas, de la acción, de la experiencia y del escuchar en silencio la voz de Dios en nosotros. Los términos claves son significativos y requieren de una explicación.
El diálogo es una peregrinación con gran humildad, con el objetivo de lograr un entendimiento interhumano. Sin humildad y amor no existe el diálogo. Debemos aceptar que existen muchas religiones y que cada una tiene su propia concepción del mundo. Todas las religiones partiendo de su naturaleza pueden ayudarnos a lograr un mejor entendimiento de las religiones entre sí. A continuación se nombrarán los grupos religiosos más importantes:
1.2. CondicionesEl diálogo verdadero tiene como condición, que cada uno de los interlocutores acepte al otro y que respete la opinión del otro, tal como es. También tiene como condición que se tengan en cuenta las tareas y proyectos de interés común, que se aprovechen las posibilidades de intercambio mutuo y que se busquen caminos de encuentro. Un diálogo digno como tal, sólo se puede originar cuando se lleva a cabo en un plano de igualdad, en el cual no existe supremacía ni subordinación. Tampoco deben existir pretensiónes de tener de antemano una mayor parte de la "verdad". Un diálogo provechoso se nutre esencialmente de la igualdad, de la tolerancia respetuosa respecto a otras convicciónes, puntos de vista y otras prácticas de vida y de la total disposición tanto para dar como también para recibir. 1.3. MetasLa meta del diálogo es el mejoramiento de la comprensión mutua y de las relaciónes interpersonales. El diálogo puede tener varias metas, como por ej. entenderse, aprender del otro, trabajar juntos, etc. La meta del diálogo es tan antigua como el diálogo mismo. Esta fue buscada con mayor claridad por Sócrates. Para combatir las influencias dañinas de los sofistas (= una escuela de filósofos que con una lógica aparente confundían a muchas personas), Sócrates comenzó a involucrarlos en una conversación por medio de preguntas. Con esto el quería lograr que ellos mismos encontraran la verdad. El sólo estaba interesado en hacer brillar la verdad y no en tener un mejor argumento que los demás o en convertir a los demás a sus propias convicciónes. Sus esfuerzos por un diálogo deben entenderse como una búsqueda humilde de la verdad. Hoy el diálogo tampoco debería tener otra meta sino la de buscar la verdad con humildad. 1.4. La urgencia del diálogoMuchos factores hoy hacen necesario el diálogo.La necesidad del diálogo se origina en la esencia más profunda de la persona humana. Con lo mucho que se ha pisoteado la dignidad humana en muchos países, ha crecido la conciencia de que esto es una injusticia. De allí nace la exigencia de respetar la libertad humana. Se desea y espera que la religión se presente y se comporte de manera humana. Nunca debe ser impuesta a la fuerza. Sólo la actitud del diálogo puede cumplir esos deseos y esperanzas. El diálogo también es necesario por la 'historicidad' del hombre. Como nunca antes, el hombre se ha concientizado de que su crecimiento está ligado al tiempo, de que se desarrolla progresivamente. Tampoco la religión se puede excluir de esto. Incluso se podría decir que las religiones se están concientizando de que su desarrollo está determinado por la historia. Ya no se quedan en declaraciones de fe superadas, como por ej. que ellas son las poseedoras de toda la verdad, que ellas son el único camino para la salvación etc. Si toda la verdad no está dada por una magnitud histórica, entonces todos deben tomar el camino para buscar la verdad humildemente. Y ese camino es el diálogo. La necesidad del diálogo se da también por lo que se puede llamar 'globalización'. Nuestra tierra se ha convertido en una "aldea global", principalmente por la facilidad con que se puede viajar y por los medios de comunicación que permiten una comunicación mutua instantánea a largas distancias. Por primera vez en la historia, tenemos ahora una historia mundial unificada, puesto que todos conformamos una gran unidad. Esto por un lado ha creado nuevos problemas. Constantemente se encuentran hoy personas que pertenecen a otras culturas, religiones y cosmovisiones. Este acercamiento existencial e intelectual entre nosotros, ha originado la perdida de muchas de las tradiciones propias. De todos modos todos estamos llamados a crear una comunicación entre personas, naciones y culturas, respetando la dignidad y libertad de cada persona. Si existe un medio por el cual puede ser realizada esa tarea, entonces es el diálogo. La globalización esta relaciónada con la 'pluralidad'. Sólo hoy estamos en capacidad de descubrir la verdadera esencia del pluralismo. De allí surge a su vez la necesidad del diálogo: el pluralismo que siempre había existido de hecho, se ha convertido actualmente en un valor en sí mismo. Hasta hace poco no había interés en admitir el pluralismo. Esto se justificaba, exponiendo el principio de la no contradicción de modo muy simplificado. Es decir: si existen diversas posiciónes (concepciones del mundo, religiones etc.), deben ser valoradas como alternativas contradictorias entre sí. Entonces se exige una decisión entre esas posiciónes, pues no todas pueden ser igualmente verdaderas, ya que tienen conceptos contradictorios. Hoy se ve como erróneo ese pensamiento "o esto o aquello" en el área de la filosofía y de la teología. Las religiones no solamente no son alternativas completamente contradictorias porque tienen diferentes puntos de partida, sino que no pueden ser comparadas, porque sus concepciones no están en el mismo plano. De esta manera aparece el pluralismo como la expresión de una verdad variada y sin términos medios, la cual debemos afirmar en su totalidad. Hoy ya no se trata de definir y negar, sino de conocer y valorar. El diálogo es entonces el medio necesario para implantar la paz y la armonía en un mundo pluralista. Con base en estos factores ha cambiado la "comprensión de la verdad". La verdad puede ser en sí misma monolítica, como una roca única, pero el conocimiento y la interpretación de la verdad por parte del hombre nunca son perfectos y completos.
Por mucho que se haya podido decir en la religión, siempre queda algo que decir; y con todo lo que se haya podido afirmar, siempre se puede corregir mediante una nueva afirmación. A todos les es posible desarrollarse y avanzar en dirección a una verdad mayor. El camino para esto, evidentemente es el diálogo. También debemos mencionar la plenitud informática que en nuestros tiempos parece ser ilimitada por los medios electrónicos y redes de comunicación. Cada vez nos enredan más. Esto ofrece no sólo posibilidades inimaginables para la comunicación global, sino también para una manipulación múltiple y peligrosa. La publicidad continua se convierte en un seductor moderno donde se crean necesidades y se promete la felicidad total. En la competencia sin límites hay lugar para todo, también para la propaganda ideológica y política al igual que para el adoctrinamiento religioso (= influencia en el pensamiento y en el actuar, limitando ampliamente la libertad del individuo). Un torrente incalculable de información inunda e influye a los hombres en sus valores, acciones y convicciones. En el plano principal se encuentra la utilidad, no la verdad. Por eso se debe ver y analizar constantemente esta sobreoferta y reflexionarla en un diálogo crítico con los medios.
Francisco funda la Tercera Orden 1.5. La revelaciónAquí se nos presenta un interrogante importante: Aunque es muy cierto que el hombre por sí mismo no puede concebir totalmente la verdad, tampoco está totalmente solo. ¿Qué sucede cuando Dios se revela? Que Dios se puede revelar está fuera de toda duda. Pero esto da motivo para nuevas inquietudes: ¿qué significa la revelación? ¿Sólo se refiere a verdades captables semánticamente o también a la concientizacion de la presencia de Dios en nosotros mismos? ¿Quién posee la verdadera revelación divina, cuando más de una religión asegura ser religión revelada? ¿Cómo nos aseguramos de que el receptor de una transmisión especial, la haya entendido realmente y la haya difundido sin falsificarla? ¿Entonces la revelación divina no se convierte necesariamente en imperfecta, puesto que el hombre que la recibe y la transmite es imperfecto? Estas y otras preguntas son aún de más significado si nos damos cuenta de que nosotros mismos somos seres determinados por la historia y que todas las religiones y tradiciones tienen su parte de errores y fallás. Las formas científicas de observación como por ej. la psicología, nos han llamado la atención hacia el hecho de que cada hombre y cada grupo toma conciencia y entiende el mundo --y también la revelación-- en términos que son filtrados y formados por la propia cultura y situación. La conclusión entonces es que, aunque existe la revelación (a ese respecto no hay dudas), para poder reconocerla, se debe mantener el diálogo con todas las culturas, tradiciones y religiones.
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