Apunte 9. La misión franciscana según las fuentes modernas



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3. Respuesta a una objeción

La Orden franciscana en el pasado era relacionada más que todo con la unidad de los pueblos, la devoción popular, confesión, predicaciones y peregrinaciones. Por esto más de uno que se sentía atraído por esta actividad franciscana común, no han podido entender el fuerte énfasis de "paz y salvación", sobre todo la crítica de "Mattli 1982" a la organización eclesiástica, que pide la desclericalización, y la critica la sociedad.

Tales círculos dentro y fuera de la Orden, declararon ese documento como incompatible con la posición franciscana de devoción, reverencia y fidelidad absoluta hacia la Iglesia. En este punto, uno se debería hacer una contra-pregunta, a saber, si aquella puede ser la única manera de interpretar la historia franciscana.

El cardenal Joseph Ratzinger dice respecto a esto: El No a las formas existentes de la Iglesia, aquello lo que se podría llamar hoy en día protesta profética, no puede ser más radical que lo que fue con Francisco. Independientemente de esto, no podemos ni debemos, copiar estrictamente a Francisco y a Clara.

En su testamento, Francisco escribe: El Señor me dio de esta manera, a mi el hermano Francisco... (Test 1).

San Buenaventura puso palabras similares en boca de Francisco a la hora de su muerte, al escribir: Por mi parte he cumplido mi tarea; que Cristo os enseñe a umplir la vuestra. (LM 14,3).

Por esto nuestra tarea será la de redescubrir, la de redefinir y vivir nuestra vocación profética en la Iglesia y en la sociedad. De esta manera, los franciscanos buscan entender los signos de los tiempos, tomar en serio los derechos humanos, practicar las responsabilidades comunes para con una Iglesia apoyada en el Evangelio y el Concilio, y por una sociedad justa.

4. Conclusiones prácticas

4.1. Iniciativas proféticas y misioneras nuevas

Si tomamos en serio el compromiso misionero del movimiento franciscano y de todos los hermanos y hermanas, entonces debemos tratar de alcanzar con el Evangelio a aquel 50, 70, 90 por ciento del Occidente cristiano de hoy, que ya no vive con la Iglesia. Con razón hoy Europa es considerado el país de misión más difícil. De nosotros se podrían y se deberían esperar iniciativas misioneras y proféticas nuevas.

Francisco se aparece sobre fulgentísimo carro de fuego

4.2. Trabajar por la unidad de la humanidad

Francisco y Clara estaban unidos a todas las personas. Deberíamos tomar como nuestro anhelo, el trabajar por la unidad de la humanidad. Por encima de todas las formas de nacionalismos, por encima de todos los intereses particulares e ideologías de elección, debemos seguir difundiendo y anunciando el mensaje liberador del amor de Dios hacia los hombres.

4.3. Crear estructuras de formación necesarias

Hoy ya no somos comunidades occidentales con misioneros y misiones al otro lado del océano, sino un movimiento mundial en los seis continentes. Nuestras comunidades deben crear, como prioridad, estructuras de formación, y proporcionar los educadores necesarios, en lo posible en trabajo conjunto interfranciscano.