Apunte 9. La misión franciscana según las fuentes modernas



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1. Razones para la misión franciscana

Si un movimiento se quiere llamar franciscano hoy, debe representar de manera creíble el deseo de San Francisco. No puede haber ninguna duda de que Francisco vivió como misionero, tanto entre los cristianos en Italia, como "entre los sarracenos".

El anunciaba el Evangelio, "paz y salvación" y quería que todos se convirtieran a Cristo y que encontraran su salvación en el encuentro con él. Por la forma de vivir y actuar, Francisco se convirtió en un nuevo impulso para la tarea misionera de la iglesia. Difundía el Evangelio por toda la tierra (1 C 97).

Al igual que en aquel entonces, también hoy podemos reconocer una crisis misionera. El movimiento franciscano está llamado a contribuir a superar esa crisis.

1.1. La familia franciscana como tal es misionera

Se diferencia generalmente entre "Institutos de misiones", que se fundaron exclusivamente para la actividad misionera, y los "institutos misioneros", que cumplen tareas tanto pastorales como misioneras en países lejanos. Tal diferencia solamente se puede sostener, si se tiene un concepto de misión encasillado y si se entiende como "misión", sólo aquella actividad que culmina en la admisión de otros creyentes al cristianismo en países lejanos.

Un compromiso misionero en otros pueblos y culturas tiene sentido, aunque cambien los tiempos y las concepciones de misión. Pero se debe aclarar que "misión", sobre todo en Francisco, tiene un significado mucho más amplio: el testimonio de la vida aquí y allá, y sólo cuando a Dios le parezca el anuncio de la palabra aquí y allá.

El movimiento franciscano es misionero por esencia. La concepción conciliar que se adoptó desde el Concilio Vaticano II y también de las ramas del movimiento franciscano, se refleja igualmente en sus documentos misioneros más recientes. Aunque a continuación sólo citemos pequeños textos representativos, éstos se refieren a todo el movimiento franciscano. Por la cantidad de documentos de hombres y mujeres franciscanos, no es posible mencionar todos los aportes buenos.

  • "Toda nuestra fraternidad es misionera y cada uno de los hermanos participa en esta vocación misionera. (Medellín 1971, Nº 2)
  • "Toda vocación franciscana es básicamente misionera. El esquema de vida evangélico de los franciscanos, tiene desde su raíz, una dimensión apostólica espontánea, que trasciende todas las fronteras, porque el Evangelio no tiene fronteras." (Mattli 1978, Nº 10).

Desde un punto de vista estrecho, la "misión" se relacionó antes del Concilio Vaticano II, exclusivamente con países lejanos. Se han observado la misión y la provincia de origen (la provincia en la cual ha ingresado un franciscano o franciscana), como dos zonas completamente diferentes y apartadas. Para los misioneros existía un "Estatuto misionero", en el cual estaban formuladas determinadas reglas y también excepciones determinadas de la vida en común.

Esa concepción llevó a que el Concilio promulgara un decreto misionero especial, pero también quedaron las declaraciones básicas de la Constitución sobre la Iglesia. De ahora en adelante nadie puede decir que la misión no le concierne. Las declaraciones acerca de la misión, están en las constituciones y le conciernen a todos.

Francisco pide albergue a la puerta de un monasterio

1.2. Todo hermano es un misionero

La vieja polémica sobre si la misión es una "vocación especial", ya no se debe sostener:

"Esa tarea misionera no supone básicamente una vocación especial, diferente de la vocación común de todos los hermanos, ni una obligación para toda la vida." (Mattli 1978, Nº 11).

Todo hermano es un misionero. Esto tiene aun mayor sentido, cuando hoy se habla de "misión en los seis continentes". Dondequiera que haya grupos de personas más o menos alejadas de Cristo, está dada una situación misionera.

Debemos encargarnos en forma misionera de todos "aquellos hombres que todavía no han sido tocados por el Evangelio y hasta aquellos otros que lo han abandonado por la forma tradicional en que les había sido presentado. Con nuestra presencia trataremos de ayudarles a interpretar su experiencia y de promover el bien que encontremos." (Bahía 1983, Nº 17).