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Apunte 6. El origen de la misión a la luz del misterio de la Trinidad |
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Para pensar
Nosotros somos tres, tú eres tresCuando el barco del obispo un día atracó en una isla lejana, él decidió aprovechar lo mejor posible el día. Paseaba por la playa y se encontró a tres pescadores que estaban reparando sus redes. En Pidgin-Inglés le explicaron que habían sido cristianizados por misioneros hacía varios siglos. "Nosotros cristianos!" decían y se persignaban orgullosamente. El obispo estaba impresionado. ¿Sabían ellos el Padre Nuestro? De eso ellos nunca habían oído hablar. El obispo quedó consternado. ¿Cómo podían esos hombres ser cristianos si no conocían algo tan básico como el Padre Nuestro?. "¿Qué dicen entonces cuando oran?" "Nosotros elevar ojos al cielo. Nosotros orar: 'Somos tres, tú eres tres, ten piedad' " El obispo estaba consternado por aquella oración primitiva e incluso pagana. Por eso, se pasó todo el día enseñándoles la oración del Padre Nuestro. Los pescadores aprendían difícilmente, pero se esforzaban y antes de que el barco del obispo izara velas, con satisfacción los escuchó recitar toda la oración sin errores. Meses después el barco del obispo pasaba por casualidad otra vez por aquellas islas. Cuando, orando, se paseaba por la cubierta, se acordó con alegría de que en esas islas lejanas había tres hombres, los cuales, gracias a su esfuerzo paciente, podían orar correctamente. Cuando alzó su vista, vio una luz en el este.
Capítulo de las Esteras Esa luz iba hacia el barco, y al observar bien, el obispo sorprendido reconoció tres figuras que se acercaban por el agua. (...) Cuando estaban tan cerca, que se podían hacer entender, el obispo reconoció a sus tres amigos, los pescadores. "Obispo!" exclamaron, "nosotros tan felices de verte" Nosotros oír tu barco pasar por la isla, nosotros venir rápido a encontrarte." "¿Qué quieren?" preguntó el obispo solemnemente. "Obispo" dijeron, "nosotros estar muy tristes. Nosotros olvidar oración bonita. Nosotros decir: "Nuestro Padre en el cielo, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino...' entonces nosotros olvidar. Por favor decirnos de nuevo la oración." Humildemente el obispo les respondió: "Vayan a casa, hombres buenos, y digan cuando oren: 'Nosotros somos tres, tu eres tres, ten piedad!' " Anthony de Mello
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