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TEMA 11. EL CAMINO DE FRANCISCO

En nuestro ánimo de continuar el tema sobre San Francisco y su obra, iniciado en el tema anterior, y después de haber visto en él cómo fue el proceso de conversión que vivió este gran hombre, nos centraremos en este tema a estudiar cómo fue el camino de Francisco.

Entendemos aquí por "camino" la línea evangélica que guió al Pobrecillo y el estilo que lo distinguió en el seguimiento de Jesucristo. Aunque es verdad que todo cristiano debe ser un fiel seguidor de Jesucristo y que su máximo guía debe ser el Evangelio, es preciso reconocer que ese mismo Evangelio es concebido a interpretado por cada persona con matices diversos y que en algunas adquiere unas características y un grado tal de fidelidad, que se constituyen en un modelo y en una verdadera propuesta para muchas otras personas.

Conscientes de que corremos el riesgo de disminuir el ideal de Francisco, nos proponemos destacar algunos de los elementos más importantes de su espiritualidad, con el fin de que tú puedas iluminar la decisión que estás madurando de abrazar la vida franciscana.

CAMINO EVANGELICO

En primer lugar se debe destacar que su espiritualidad es esencialmente evangélica. Ya hemos destacado en la carta precedente como uno de los momentos culminantes en el proceso de Francisco fue su encuentro con el Evangelio. Pues bien, desde ese momento el Evangelio se constituyó en el norte de su vida. Fue el punto de referencia constante para iluminar su camino y a él acudió para saber lo que debla hacer, cuando se le agregaron los primeros compañeros. Poco después lo hizo escribir en pocas y sencillas palabras a manera de Regla o norma de vida y el Papa se la confirmó.

A través de su lectura simple del Evangelio fue cómo descubrió a Jesucristo en toda su concretez y cómo aprendió a seguirlo radicalmente en la pobreza, en la humildad y en su entrega dolorosa a la muerte en la cruz

Como fiel seguidor de Jesucristo, comprendió que debía vivir no solamente para sí, sino que su vida debía ponerse al servicio de los demás, como anunciador de la buena nueva, a fin de que todos los hombres, aún los infieles, lleguen a conocer la grandeza y la bondad de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo.

CAMINO DE PENITENCIA

La fe de Francisco lo llevó a captar su vocación como un camino de penitencia, entendida fundamentalmente como un proceso constante de conversión, es decir, como un retorno permanente a Dios mediante la superación del propio egoísmo y la búsqueda de los demás, especialmente de los más pobres y despreciados, por medio del servicio alegre y desinteresado.

Esta penitencia fue entendida por Francisco también como el reconocimiento y el arrepentimiento sincero de los pecados, la confesión humilde de los mismos y la satisfacción a través de actos de mortificación, en los que el Pobre de Asís llegó a gestos realmente admirables, como rígidos ayunos durante varias cuaresmas, viajes agotadores, noches enteras de oración a la intemperie o en húmedas cavernas y, sobre todo, el servicio incansable a mendigos y leprosos, privándose muchas veces del alimento y del descanso merecidos.

Lorenzo Loto. Clara viste los hábitos

CAMINO DE FRATERNIDAD

Uno de los aspectos de la espiritualidad de Francisco que marcó una verdadera novedad en el contexto de su tiempo, y particularmente en el de la vida religiosa, fue el sentido de fraternidad, hasta el punto que sería inconcebible hablar de San Francisco sin hablar de fraternidad.

Este camino de fraternidad tiene su primera expresión en la convivencia de los hermanos, los cuales siempre fueron tenidos por el hermano de Asís como dones de Dios. Se trata de una convivencia que apunta al crecimiento o edificación mutua de los hermanos en el Espíritu de Dios y no única ni principalmente a la tolerancia y la supervivencia. Es además una convivencia que, junto con el crecimiento de los hermanos, se constituye por si misma en un foco de testimonio y de edificación para los demás.

Lo anterior nos lleva a comprender la otra expresión del camino de fraternidad de Francisco, o sea su amor universal, entendido por una parte como las relaciones armónicas con todos los hombres, asumiendo y respetando las diferencias existentes entre ellos mediante la búsqueda y el fomento de la paz; por otra parte, entendido como la comunión con toda la creación, en cuanto es expresión de la bondad y magnificencia de Dios.

CAMINO DE MINORIDAD

Otro aspecto que no puede faltar en los ideales de Francisco fue la llamada minoridad. Esta palabra tiene su origen en el nombre que eligió para su Orden: “Los Hermanos Menores". Este nombre se inspiró en uno de los grupos que formaban la sociedad de su tiempo y en la actitud de Jesucristo-Siervo, quien se abajó a lavar los pies de sus discípulos.

El camino de la minoridad comporta una determinada actitud ante Dios, ante los hombres, ante la creación y ante sí mismo. Parte de la convicción que cada uno tiene acerca de su propia pequeñez y se traduce en formas concretas de sencillez, servicio, humildad, pobreza e inserción entre los pequeños de este mundo.

¿Qué joven no sueña?

con ser un profesional brillante;
un técnico de renombre;
poseer un automóvil con qué "impresionar";
pertenecer a una familia de renombre;
contraer un matrimonio ventajoso?

Francisco: rico, caballero, lleno de prestigio, se dio cuenta de que todo eso no era más que vanidad, una vanidad que no lo conducía a nada, que lo arrastraba a ser como todo el mundo: un ser con una máscara de felicidad y de bienestar material.

Francisco se dio a la búsqueda de ideales:

que no envejecen,
que no fatigan inútilmente,
que tienen valor permanente,
que satisfacen ampliamente el corazón humano

Para alcanzar esos ideales que no pasan, Francisco se desposó con una dama, la más bella de su época y de todas las épocas: la señora pobreza.

Todos los grandes de la historia poseen un secreto: el desprenderse de si mismos y abrazarse con la sencillez y la pobreza para dedicarse a la consecución de una causa grande.

"Hermanos míos, sed siempre fieles a nuestra señora la pobreza".

Esa es la norma de Francisco y el pedido que nos hace.

Un problema surge ante esta petición de Francisco:

¿Cómo ser pobre en este mundo de la ciencia y de la técnica?
¿Cómo soportar la riqueza de los que no saben en qué emplear el dinero?
¿Cómo acudir en ayuda de los que no tienen siquiera para gastar en lo más necesario?
¿Cómo vivir "el hombre espiritualizado" en medio de este siglo pleno de ambición y de materialismo profesionalizado?

TEXTOS BÍBLICOS

Te presentamos a continuación algunos textos bíblicos. La Intención es doble: que te sirvan de reflexión y a la vez que sé constituyan en temas de oración. Ojalá que no los leas todos de una vez, pues de poco te servirían. Mejor sería que tomaras uno por día, a fin de que no solamente los estudies, sino que también los ores. Es muy conveniente que antes de leer el primero, repases los párrafos anteriores: “ los relatos bíblicos de la vocación” que aparecen en los temas anteriores.

  • Jeremías 1, 4-19: Vocación del profeta.
  • Lucas 1, 76-80: Misión de Juan Bautista.
  • Lucas 1, 26-38: Vocación de María de Nazaret
  • Marcos 1, 16-20: Llamada a los primeros discípulos.
  • Juan 1, 35-51 : Vocación de los primeros discípulos.
  • Mateo 9,9: llamada a Mateo.
  • Lucas 6, 112-16: Elección de los Doce.
  • Hechos 9, 1-18: Vocación de Pablo.

De todas estas formas se debe destacar necesariamente la proverbial pobreza de Francisco, la cual fue para él un verdadero camino de liberación que lo hizo centro del universo y lo acercó a todos los hombres, lo hermanó con los pobres y le marcó rutas de libertad.

He aquí los rasgos fundamentales del camino de Francisco. Es un camino que no sólo resultó muy válido para el pobre de Asís, sino también para muchas otras personas, hombres y mujeres, a lo largo de los siglos.

Es probable que también para ti resulte tan válido, que Dios te haya llamado para que lo transites y alcances por medio de él tu plena realización.

Ojalá que estas líneas te sirvan para acabar de madurar tu opción y que, en la medida en que transites el camino de Francisco, adquieras cada día una mayor comprensión de él y, sobre todo, una profunda vivencia del mismo.

LECTURAS Y ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Lee con mucha atención los siguientes párrafos. Subraya las frases que más te gusten y responde por escrito en tu diario, a manera de reflexión personal, las preguntas que aparecen al final.

Ideales que perecen

"Los hombres de todas las épocas tienden a llenar sus corazones con ideales apasionantes.

Francisco estaba marcado por las circunstancias de su tiempo y, sobre todo, por la clase social burguesa que vivía pensando en las riquezas, y en función de lo superfluo y del prestigio social.

Prosperidad, carrera, influencia, fama: tales eran las ideas dominantes de su época. Destacarse como perteneciente a la clase de los caballeros, era la mayor aspiración de todo joven.

Hoy no ha cambiado el corazón de la juventud. Los ideales son los mismos de los tiempos de Francisco. Quizá haya variado algo su denominación. Pero seguimos viviendo en una sociedad de consumo, en la cual lo que más interesa es producir y gastar.

CUESTIONARIO

1. ¿En qué medida el camino evangélico de Francisco puede iluminar tu propio camino?

2. ¿Hasta qué punto tu camino podría ser de penitencia, como el de Francisco?

3. ¿Crees tú que estás llamado a la vida en Fraternidad? ¿Por qué?

4. ¿Cuáles son los aspectos de la minoridad que más te costarían en caso de seguir ese camino?

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