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TEMA 3º. SABER ACERTAR

Y ya que hablamos de discernimiento vocacional, consideramos importante dedicar este tema a pensar un poco acerca de lo que es la vocación y las exigencias que trae seguir cualquier vocación.

En primer lugar es necesario precisar que la palabra "vocación" quiere decir "llamada" y que, en su sentido más amplio, significa esa fuerza interior, que impulsa el hombre hacia su realización como persona y al cumplimiento de sus propios fines. Ya en el tema anterior veíamos cómo todos los hombres fuimos llamados a la vida, es decir, recibimos una vocación a la existencia y por lo mismo a la felicidad

Dos fuerzas

Pues bien, dado que estás empeñado en clarificar tu propia vocación es conveniente que sepas que en toda vocación auténtica entran dos elementos muy importantes, a manera de dos clases de fuerzas: unas que están dentro de cada persona y otras que están fuera de ella

Fuerzas internas de la vocación

Estas fuerzas se expresan en ese deseo que cada uno de nosotros siente de ser uno mismo, de vivir su propia verdad, de buscar y realizar su propio proyecto de vida. Este deseo no es un simple capricho egoísta, sino que pretende dar respuesta a la llamada ("vocación") a la vida que hemos recibido y busca dar sentido a nuestra propia condición humana. Sabemos que cada uno fue llamado a una experiencia única, irrepetible e irreemplazable, pero a la vez semejante a la de otros y comprometida con la vida de otros.

Fuerzas externas de la vocación
Giotto. Detalle del "Sueño de los tronos"

Estas fuerzas son las exigencias que nos presentan y proponen la sociedad, la época que nos toca vivir, la comunidad... Ellos nos ofrecen formas concretas de realización personal y a la vez el escenario o el marco dentro del cual nuestra realización se hace concreta. La razón de esto es que fuimos creados para vivir en comunidad y nuestra vocación, tiene que traducirse en algo específico, para que no se quede como en el aire y fuera del tiempo. Si no se tuvieran en cuenta estas fuerzas, no pasaríamos de ser unos ilusos frustrados, o unos solitarios individualistas, que viven a espaldas de la comunidad y del mundo

UN SECRETO PARA ACERTAR

Si quieres tener éxito en la elección que estás haciendo, debes saber conjugar las dos fuerzas:

  • tu proyecto interior = "lo que yo espero de los otros y de mi pueblo para mi realización personal” (fuerzas internas);
  • junto con lo que los demás te proponen y te exigen = "lo que la comunidad y mi pueblo esperan de mi" (fuerzas externas)

En otros términos, el secreto para acertar en la respuesta a tu vocación a la vida, está en saber descubrir tu papel en la tarea de la comunidad, en transformación del mundo y en el plan de Dios.

Esperamos que estas reflexiones te sirvan para construir tu futuro feliz. Léelas de nuevo y medítalas. Compleméntalas con las lecturas y ejercicios que te proponemos a continuación. Si después de leer y meditar esta carta o las anteriores no te han quedado suficientemente claras algunas ideas, puedes escribirnos confiadamente y con el mayor gusto trataremos de aclarar tus dudas. Ya sabes que nuestro deseo es servirte de la mejor forma que podamos.

ACTIVIDADES Y LECTURAS

1. Lee atentamente estos dos párrafos y subraya en ellos las frases que más te gusten:

“Frente a su propio proyecto vital, cada persona tiene una doble urgencia: por una parte, buscarla, hallarla, reconocerla; por otra, atreverse a asumirla, decidirse a jugarse por ella. Esta es la tarea de la vocación. es el encuentro con el tesoro del relato evangélico: el tesoro una vez descubierto produce profunda alegría, transforma sustancialmente la vida, exige una nueva decisión; el dejarlo todo en función de aquello que toca y transforma la vida.

Algunos, sin embargo, o no buscan, o habiendo encontrado el tesoro, no creen conveniente o no son capaces de tomar decisiones vitales frente a él. El hombre puede desertar de su vida, coger una máscara e interpretar un personaje falsificando su real destino personal.

La lealtad a la vocación es una tarea dura y la alegría que ella propone no se alcanza sin trabajo. Siempre surgirán en la historia de cada cual las trampas o barreras que entraban peligrosamente el camino vocacional. No obstante, la fidelidad a la propia vocación si bien es difícil, es también posible. Es cierto que requiere valentía, esperanza, imaginación; es cierto que requiere de apoyo y presencia de otros.

Sin embargo lo más verdadero que se puede decir de la vocación es que su seguimiento, la lealtad a ella, es la única alegría permanente, es la única actitud que produce crecimiento y desarrollo maduro de la identidad, intimidad y creatividad personales. La lealtad ciertamente, es dolorosa pero la deslealtad es muy triste y, no pocas veces, sórdidamente destructiva

2. Trascribimos la canción Por qué vivir, interpretada por el cantante Julio Iglesias. Medítala y cántala si puedes. ¿Encuentras en ella alguna relación con el tema de nuestra carta?

Unos que nacen, otros morirán,
unos que ríen, otros llorarán;
aguas sin cauce, ríos sin mar,
penas y glorias, guerras y paz.

siempre hay por que vivir, por que luchar;
siempre hay por quien sufrir y a quien amar;
al final las obras quedan, las gentes se van,
otros que vienen las continuaran,
la vida sigue igual

Pocos amigos que son de verdad,
cuántos te halagan si triunfando estás;
y si fracasas tú comprenderás,
los buenos quedan, los demás se van.

En cualquier parte o en cualquier lugar
hay hombres buenos que al morir se van
y mientras mueren no hemos de olvidar,
los buenos viven sin pensar en más.

En cualquier parte o en cualquier lugar
hay grandes obras para realizar,
sólo en la entrega se podrá lograr
un mundo humano de fraternidad

3. Continuamos ofreciéndote algunos textos para facilitar tu oración personal. No pretenden ser más que una ayuda, de manera que si algún día hay un acontecimiento especial en tu vida o una idea que motiva tu oración, no es necesario que acudas a ellos; déjate llevar tranquilamente por lo que ese día te parece importante y a partir de eso comunícate sin esfuerzos con Dios; háblale como al gran amigo que es.

Lucas 5.15-16: Después de predicar y servir a los necesitados, Jesús se retiraba para orar. Le prometo hacer lo mismo y le pediré que me ayude a perseverar.
Mateo 6.5-6 Mi Padre.está en lo secreto; él ve mi secreto. Oraré confiadamente sin muchas palabras, a ese Padre.
Lucas 10-21-22: Jesús ora con gozo y no solamente pide cosas sino qué alaba y bendice al Padre Dios. ¿Hago yo lo mismo
Luces 6.12-16: Después de toda una noche de oración, Jesús llama a sus discípulos. Yo también quiero perseverar en la oración, Señor, para escuchar mejor tu llamada. ,
Mateo 6.7-13:Así como Jesús enseñó a orar a sus discípulos, así me está enseñando ahora a mí. Trataré de seguir lentamente cada una de las palabras que me enseñe Jesús.
Lucas 18, 9-14 Para encontrarme con mi Padre debo partir de mi verdad, de lo que soy. Haré el esfuerzo de orar no como un fariseo sino como el publicano.
Marcos11,20-25: Cuando hago oración, es mi fe tan fuerte como la que propone Jesús? ¿Estoy dispuesto a perdonar como quiero Jesús?. Señor aumente mi fe. Señor, enséñame a perdonar.
Lucas 22,39-46: Jesús ora en los momentos de angustia.Tu oración es pedir saber hacer la voluntad del padre. ¿Cómo es mi oración? ¿Acaso prefiero dormir como los discípulos?
Cuando San Francisco de Asís estaba en una situación semejante a la tuya, recitaba frecuentemente esta oración, para buscar la voluntad de Dios. Recítala también tú, despacito y ojalá te la aprendas de memoria:

¡Oh alto y glorioso Dios!
Ilumina las tinieblas de mi corazón.
Dame fe recta, esperanza cierta, y caridad perfecta;
acierto y conocimiento para cumplir tu santo y veraz mandato.
Amén

CUESTIONARIO

1. Enumera las "fuerzas internas" y lo que esperas y necesitas de los otros para tu realización personal y enumera “fuerzas externas” y lo que crees que te exige esta época que te ha tocado vivir

2. ¿Bajo qué aspectos crees tú que se relaciona la vocaci6n con el servicio a los demás?

TU IMAGEN PERSONAL

a. El concepto de ti mismo:

¿Estás satisfecho con tu actual manera de ser y de actuar? ¿Cuáles son tus principales cualidades y defectos? ¿Qué te gustaría cambiar o corregir? ¿Te sientes capaz de lograr lo que quieres?

¿Cómo piensas que te ven los demás? ¿Qué opinión tienen de ti? ¿Te preocupa lo que los demás piensan o dicen de ti?

b. Ideales y aspiraciones:

¿Cuáles son las metas que te gustaría lograr en los próximos tres años? ¿Qué características personales te gustaría lograr? ¿Si pudieras cambiar el mundo a tu gusto, dentro de un sano realismo, cómo lo harías y qué papel te gustaría desempeñar en él? ¿Cuáles son las principales trabas o dificultades que encuentras para realizarlo?

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