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16-17 feb 08 Este es mi Hijo amado, mi predilecto. Escuchadle. El tema de reflexión para este fin de semana es: LA OBEDIENCIA CARITATIVA. El trabajo con los niños ha sido el Evangelio de hoy: La Transfiguración, Mt 17, 1-9. Como la persona encargada de trabajar con ellos no ha podido acudir, hemos decidido preparar con ellos la representación del mismo. Superadas las negociaciones que hemos tenido que hacer en el reparto de los personajes no ha habido más problemas. Hemos improvisado con sillas, tela, ramas de pino y troncos el camino y el Monte Tabor y pese al poco tiempo disponible, se han sumergido de lleno en la preparación colaborando en el montaje y aportando sus ideas. Los mayores, por su parte, después de una larga introducción de temas varios, aterrizamos en el tema. Varias ideas salieron al hilo de la aportación de unos y de otros: que la obediencia implica en primer lugar, y más que nada, saber escuchar; que en la vivencia de la obediencia, la realidad de la autoridad está muy presente, y no es fácil llevarla a cabo desde una actitud de servicio, y no tanto de poder, tal como hoy en día se hace; también se veía cómo por parte de muchas instituciones, la autoridad se ejerce cada vez más como servicio y no tanto como tiranía caprichosa del jefe de turno. Pudimos constatar las diversas sensibilidades que hay dentro de la iglesia, y de un grupo tan reducido como el nuestro, donde es importante saber las claves que cada cual emplea para situarse ante la realidad social, eclesial… Escucharnos y trabajar por la comunión respetando al otro, es una tarea que el tema de la obediencia nos ha suscitado.
Misa Terminada la reflexión y el trabajo con los niños, nos dividimos, y mientras unos preparan la Eucaristía, los otros adelantan lo necesario para la cena. Desde el silencio que nos trae a la memoria a aquellos que por circunstancias no están con nosotros y que deseamos tener presentes en esta Celebración damos inicio a este tiempo que tanto nos hermana a unos con otros y a todos con Cristo. En el momento de la lectura del Evangelio nos trasladamos a la iglesia para que los niños sean quienes por medio de la Palabra representada nos sumergen en la profundidad del texto de hoy. En la homilía una palabra: Escuchadle, nos invita a plantearnos como escuchamos y si están nuestros oídos abiertos o permanecen cerrados. En este tiempo de cuaresma, en el que estamos sumergidos, se nos invita a escuchar y reflexionar como va nuestra obediencia tan íntimamente relacionada con la escucha y que cada uno perciba su propia respuesta. Después de la cena, mientras los niños, habiéndole tomado gusto al hecho de interpretar, juegan a adivinar películas, los mayores, como es habitual, un poco de charla, yerberitas, café y algún que otro dulce, ponen fin a esta tarde de sábado. El domingo amanece nublado y no hace demasiado frió. Nos reunimos para laúdes en la iglesia e iniciamos los mismos cantando y ello nos ha preparado bien para el rezo. Hoy la actividad se ha centrado en cortar leña y transportarla al interior del comedor grande pues ya se ha colocado la estufa y comprobado que funciona bien. Entre mayores y pequeños hemos ido colocando toda la leña y hay para una buena temporada.
Mesa Alguna mano que otra se ha ido a arreglar el camino de subida, pues el sábado se echó tierra a fin de allanarlo un poco. En la cocina se ha dado una nueva mano de pintura y a falta de tratar alguna que otra mancha de humedad y repasar las vigas de madera está prácticamente terminada. También se ha trabajado en las ventanas que se pusieron el último fin de semana para ir terminándolas. Mientras todo esto ocurre se va preparando la paella que será nuestra comida de hoy y que pese a las dificultades que ha supuesto por el viento que hacia y lo grande que era, ha salido muy buena. La última mirada siempre encuentra gente en movimiento. Cocina, arreglo de habitaciones, cierre de ventanas y nuestras despedidas llenas de buenos deseos para este tiempo que nos separa de nuestro próximo encuentro.
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